lunes, febrero 07, 2005

Sin titulo XI.

En la prisa del trajín forjé no obviarte
Detuve el paso y contemple tu mirada,
Aquella profunda mirada que naufraga en
Penas y olvido
La soledad robo tu alma y tu piel
Como testigo del tiempo te delata
Amigo del viento y la madrugada
“donde quiera” es tu lugar
La vida de ha puesto en los caminos
Nómada sin manada
De pronto, una sonrisa salio
De tu rostro, diste la vuelta
Y continuaste
Solo hubo un gesto y dos miradas
Yo describí la tuya
¿Y tú?
¿Qué habrás descifrado en mí?

Eleazar Bretón.