viernes, noviembre 26, 2004

Solo palabras, nada mas...

Somos esclavos de nosotros mismos,
traicionados por la codicia que se
esconde en nuestras almas.
Adeptos de lo material
condicionados por la debilidad
de espíritu.

Somos esclavos de nosotros mismos,
creadores de sistemas que conducen
al vacío. No son las mismas intenciones.
La grandeza del poder se aferra a
las manos que se ocultan.
Desde la oscuridad, ojos asedian
atentamente.
El deseo no es ignorado.
La codicia se esconde en
nuestras almas.
No importa el precio,
no importa el mundo.
Al final, todos caeremos
víctimas de nosotros mismos.

Eleazar Bretón.